El diablo viste a la moda - 3 de Agosto de 2019 - El Universal - Noticias - VLEX 801408929

El diablo viste a la moda

 
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(Material transmitido por el Servicio Sindicado el pasado 28 de julio)Berenice González DurandCIUDAD DE MÉXICO, agosto 3 (EL UNIVERSAL).- Tiene diseños trazados en un dorado espectacular. Es una camisa muy parecida a las que forman parte de la última colección de Versace, pero en realidad costó 10 dólares en una tienda en línea. El concepto fast fashion (moda rápida), que se refiere al consumo masivo de prendas a bajo costo y que copia las tendencias impuestas por las principales firmas de moda del mundo, ha ayudado a impulsar a la industria textil como una de las más perjudiciales para el medio ambiente.

De acuerdo con la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo. El Banco Mundial estima que el 20% de toda la contaminación del agua se origina mediante los procesos de tratamiento y teñido de textiles, así como el enjuague de telas naturales. Además, más de mil 900 productos químicos se utilizan en la producción de ropa y alrededor de 10% de estos compuestos son peligrosos para la salud o el medio ambiente.

Asia es uno de los principales productores de este tipo de prendas que inundan los mercados globales. En la actualidad, la tendencia en el consumo de ropa es adquirir 50% más prendas que hace dos décadas, pero se conservan la mitad del tiempo que antes.

Sin embargo, esta industria se mantiene como un importante foco económico en todo el mundo, pues mueve casi dos billones de dólares a nivel global. Además, la moda forma parte de una expresión cultural a la que no se puede renunciar, pero cuyas prácticas son mejorables en muchos sentidos.

Un mundo colorido

Los desechos textiles que van hacia los cuerpos hídricos son ricos en contaminantes de naturaleza variada: solventes, colorantes sintéticos, soluciones para fijación de tintes, así como metales pesados forman parte del menú. De estos materiales, sólo se retiene en el tejido menos de 30%, lo demás se convierte en residuos. Los colorantes textiles se diseñan para ser muy resistentes a la degradación química y biológica, pero esta es un arma de dos filos: el hermoso colorido de una camisa deja un río de color que suele relacionarse con daños a la salud, como aguas salpicadas de contaminantes con posibles repercusiones que van desde la dermatitis hasta efectos carcinogénicos en el peor de los escenarios.

En nuestro país diversos grupos trabajan en nuevas propuestas para el tratamiento de aguas residuales...

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